Archive for the Luis Fernando Reyes Ramirez Category

OASIS

Posted in Luis Fernando Reyes Ramirez, Poesia on March 12, 2012 by Revista Argot & Aisthesis

Recuerdo cuando platicaba con las plantas,

cuando el mar completaba mis frases

y el volcán me hablaba al oído,

era un Niño pero lo sabia Todo,

mis sueños no tenían final

por que eran materia oscura,

sin forma, sin limites

como la risa que brotaba

desde lo mas profundo de el Espíritu

para hacer vibrar las fibras de el Universo,

mi pequeño mundo estaba iluminado por la Luz de Venus

y en mis venas el Mantra Primordial

daba vida a cada una de mis visiones.

Hasta que Phobos y Phanes

llegaron montados en el caballo blanco del tiempo

dándole forma con sus sucias manos al Sol Amarillo

que cegó mis ojos y reventó mis oídos,

pisotearon mi Voluntad hasta casi extinguirla para convenirme

en el Hombre que habría de heredara la tierra,

y en el robot que reinara en los cielos,

le dieron forma y limite a mi cuerpo

para que no pudiera escapar de su carcajada mórbida,

infectaron mi mente con la razón

para que ya no pudiera hablar con las plantas

ni comunicarme con la Inmensidad,

me convirtieron en un gris y cansado Adulto.

Hasta que a la izquierda de la realidad descubrí el Oasis de la no Muerte

sobre el que aun brillaba la Luz de Venus:

ahí no se necesita ni cuerpo, ni alma, ni mente, ni verdugos, ni tiempo,

y la Voluntad se reanima con las Manzanas de Oro que crecen en las entrañas del Hielo.

Lejos de Mí reconocí el reflejo de el Hogar y me deje ir,

no volví a ser Niño ni Adulto atado a la fugaz vivacidad del momento,

solo me disolví  hasta hacer vibrar las fibras del Universo en la Risa de mi Hija,

hasta volver a ser materia oscura sin limite ni forma,

hasta volver a ser la Voz de esquizofrénica de la Mente Primordial.

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LLUVIA INTERNA

Posted in Luis Fernando Reyes Ramirez, Poesia on March 12, 2012 by Revista Argot & Aisthesis

 I. Negro

Cuando la Serpiente Solar

descansa en el negro aliento de la Piedra

el Hijo de la Muerte

se disuelve entre lagrimas y susurros

hasta alcanzar las raíces del Gran Árbol

que reina, olvidado, en el Jardín de la Infancia…

II. Blanco

Debajo del Gran Árbol

la tierra se vuelve nieve,

entre sus ancestrales conocimientos

la nieve se vuelve sangre,

en medio de su corazón la sangre se vuelve fuego

que haciende hasta abrazar el cielo.

Debajo del Gran Árbol

el Hijo de la Muerte se vuelve Huérfano.

III.Rojo

El velo se desvanece

mientras el Huérfano suspira por primera vez,

su aliento detiene el tiempo y une a los opuestos,

su aliento es Vida.

Todos los nombres, todas las formas

se unen en el centro de Su Espíritu,

es el que siempre ha sido,

Todo y Nada,

y con su Voluntad de Fuego

abre por primera vez los ojos

para descubrirse vestido de Sol

sobre el negro aliento de la Piedra.